PET-CT

La Medicina Nuclear es una especialidad médica que emplea pequeñas cantidades de sustancias radiactivas, los radiofármacos, para obtener información funcional y anatómica de los órganos y así diagnosticar y tratar enfermedades. Uno de los procedimientos más importantes en Medicina Nuclear es el PET o Tomografía por emisión de positrones.

INTRODUCCION

La PET-CT (Tomografía por Emisión de Positrones – Tomografía Computada) es una técnica no invasiva de diagnóstico que combina dos tecnologías diferentes de imagen, PET y CT, en un único dispositivo. Se trata de un tomógrafo híbrido que aporta información anatómica y funcional simultáneamente.

La Tomografía por Emisión de Positrones (PET: por las siglas en inglés de Positron Emission Tomography), es capaz de medir la actividad metabólica de los diferentes tejidos del cuerpo humano. Al igual que otras técnicas diagnósticas en Medicina Nuclear, la PET se basa en detectar y analizar la distribución que adopta en el interior del cuerpo un radioisótopo administrado a través de una inyección intravenosa.

La PET detecta mínimos cambios metabólicos causados por alteraciones en los tejidos, mediante imágenes generadas por la desintegración de los radioisótopos. Simultáneamente la Tomografía Computada (CT) aporta imágenes detalladas de la ubicación exacta, el tamaño y la forma del tejido enfermo.

La combinación de los datos aportados por la PET (datos metabólicos) más la CT (datos anatómicos), permite obtener mayor información que cada uno por separado.

Existen varios radioisótopos emisores de positrones de utilidad médica. El más frecuentemente utilizado es el Flúor – 18 unido a una molécula de glucosa, para obtener el trazador 18-Flúor- Desoxi-Glucosa (18FDG). Este marcador permite identificar, localizar y cuantificar el consumo de glucosa. Un elevado consumo de glucosa es característico de los tejidos neoplásicos.

Aplicaciones de la técnica

Las aplicaciones diagnósticas más frecuentes de la PET son las oncológicas, actualmente este grupo representa más del 85% de las indicaciones. También tiene indicación en el estudio de trastornos neurológicos, enfermedades neurodegenerativas, epilepsia, estudio de viabilidad

Entre las principales indicaciones generales de esta técnica en el campo de la oncología se destacan:

  • Detección de tumores malignos, dadas las diferencias fisiopatológicas y en la actividad biológica que existen entre procesos benignos y malignos.
  • Estadificación y re-estadificación, dada la posibilidad de realizar estudios de cuerpo entero en una misma exploración.
  • Localización de tumor primario desconocido.
  • Detección de recurrencias tumorales.
  • Diferenciación entre recidiva y radionecrosis.
  • Detección de segundo tumor primario (especialmente en cánceres de cabeza y cuello).
  • Predicción de la respuesta a la quimioterapia.
  • Monitorización del tratamiento: permite modificar precozmente el tratamiento en aquellos casos con escasa o nula respuesta.

 

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